Un taxi de miedo
Ayer viví uno de esos episodios de mi vida que seguro que recordaré durante algún tiempo. Habíamos quedado para cenar y celebrar la llegada de mi primo a Barcelona. Fuimos a un restaurante de coques en el barrio gótico, empalmamos con un bar de mojitos en la rambla del Born y terminamos en un local llamado Magic cerca del parque de la Ciutadella. Al salir, hacia las 4 de la mañana, Miquel, Jordi, Melina y yo alcanzamos un taxista desprevenido y le indicamos que nos llevase a casa. Sin embargo se negó a cruzar hasta Sant Cugat alegando que no se encontraba muy bien y se iba a su casa, con lo que nos acercó a Diagonal con Paseo de San Juan: un punto donde Miquel nos dejó y nosotros no tardamos más de 5 segundos en conseguir otro taxi. Y no me extraña que estuviese vacío, porque vaya pirado de conductor que nos tocó.
Al entrar, nos sugirió que nos pusiésemos el cinturón, yo en medio con Jordi a mi derecha, Melina a mi izquierda, los ojos desorbitados del conductor en el retrovisor. El conductor, bajito, regordete y de pelo corto tomaba una postura relajada, con la nuca tocanto el asiento y jugando con una bolita de mano como los orientales que buscan la relajación. Era una bolita pequeña, opaca, juraría que de color negro y no mucho más grande que una canica. Jugaba con ella como quien juega a dar vueltas con el boli, pero cuando se paraba en un semáforo en rojo, el conductor empezaba a hacer malabares frenéticos con ella. Llegados este punto, tanto el lector como nosotros en ese momento, habíamos quedado intrigados por tales movimientos. Lo que le daba un cierto ambiente tétrico era, sin embargo, que el taxista tenía puesta el programa “La Sexta Dimensión”, de Radio Nacional de España. Creo que es era su programa 98 y nosotros habíamos llegado pasado el ecuador del mismo, cuando uno de los presentadores se dispuso a introducir el relato de la Noche, un relato de Maupassant. La voz y el relato no tienen desperdicio, sobretodo cuando uno lo escucha con un taxista peculiar, en la noche barcelonesa, hipnotizado por la bolita. El taxista, y por eso digo que era algo peculiar, no sólo periodicamente clavaba su mirada en mis ojos y controlaba que no me riese de la situación, sino que valvuceaba, emitía sonidos extraños y se comportaba de forma propia de un psico-killer de película de Hollywood.
Jordi me golpeaba la pierna cada vez que el taxista hacía movimientos extraños, religiosos diría yo, respuesta a un estímulo que provenía, sin duda, de la radio. Había algo en ese programa que le tenía hipnotizado: constaba a las preguntas que lanzaba al aire el conductor del programa y repetía, como si de una pregaria se tratase, algunas de las frases frikis de por sí, que salían del altavoz. Aprendimos sobre lápidas, sepultos, metrópolis de la muerte, cementerios, cruces de madera podrida, agustia y terror. Pero el viaje se alargaba, y tuvimos la “suerte” de aprender sobre la psicografía y la psicopictografía o paragrafía y parapictografía, los disintos fenómenos (beta, gamma y kapa), defectos subjetivos y un largo etcétera de estados de consciencia y otras chorradas varias. Escuchadlo porque no tiene desperdicio.
Para que no quede duda alguna simplemente diré que aún recuerdo su número de licencia: 1124.






February 18th, 2008 at 09:36
Vaya historia Pau tío, le voy a preguntar a mi padre por ese sujeto. Aunque te parezca mentira (entre 11000 taxis que hay en Barcelona) muchos de ellos se conocen por el número de licencia…lo dicho espeluznante relato…
Un abrazo,
Álex
February 18th, 2008 at 17:00
En Buenos Aires tenemos taxistas de todos los colores y para todos los gustos. El otro día uno me empezó a contar historias de muertos. También hay algunos que disponen todo como para hacer que manejan un Fórmula 1, y cuando les dices que aflojen un poco con la velocidad te miran entre desilusionados y molestos.
En España, mi primera experiencia en un taxi fue en Madrid, desde Plaza Colón a lo de Fernando Gálligo en la Castellana. El conductor iba insultando a sus colegas por la ventanilla, con adjetivos nada usados en Buenos Aires. Por ejemplo: “cebolludo” o el más conocido para mí “gilipollas”.
Hace un tiempito escribí justamente sobre este tema en mi blog. Lo puedes ver, si te interesa, en http://despejateunpoco.blogspot.com/2007/11/ser-tachero.html
Me cuidaré de no tomar el 1124 en Barcelona, porque no podría aguantar la risa. Saludos del primo de Dolores.
February 18th, 2008 at 17:22
Jejeje… hace un tiempo me pasó algo curioso en París, también de madrugada. Se trataba de un taxista cantautor que vendía su propio disco en iTunes. Un verdadero crack con su propio nicho de mercado: las canciones de aniversarios.
http://kuap.net/2005/12/03/mi-amigo-freddy/
@Alex: como me ha dicho Ana, espero que no sea tu padre! ;D
@Bambi: la verdad es que los taxistas en BsAs tampoco tienen desperdicio… pero como me he reido con lo de “cebolludo”!
February 18th, 2008 at 21:15
@Bambi, acabo de leer tu post sobre el taxi de Buenos Aires, valdría la pena que lo intentases publicar en algún diario de tirada nacional, es simplemente genial!!
@Pau, ya he revisado el número de licencia y no es el de mi padre jajajja
February 19th, 2008 at 15:25
Los taxistas (o tacheros, en porteño) son animales sorprendentes, de todo tipo, tamaño y humor.
Gracias, Alex, por el elogio. En ese blog tengo mucho escrito en noches de inspiración. Quizás te diviertan estos:
http://despejateunpoco.blogspot.com/2008/01/fauna-playera.html
http://despejateunpoco.blogspot.com/2007/12/asado-y-asador.html
http://despejateunpoco.blogspot.com/2007/09/mozos-eran-los-de-antes.html
http://despejateunpoco.blogspot.com/2006/12/el-placer-de-la-picada.html
http://despejateunpoco.blogspot.com/2006/09/acerca-del-mate.html
Y hay varios más, pero no quiero robar más espacio en este espacio.
February 19th, 2008 at 17:40
Perdon por el comentario extraviado… el filtro de Spam lo había bloqueado (tanto link) y no lo había detectado… no robas espacio Bambi! De esto se trata de vincularse unos a otros! ;D
February 19th, 2008 at 19:04
PAU, mi pregunta es, que tenian los mojitos adentro ademas del ron y demas ingredientes habituales ? no estaras volcandote al extasis, crac o similar, no ?
February 19th, 2008 at 20:20
posiblemente, pero en cualquier caso fue un mojito al que me invitó Alejo! ;D