Iberia VIP
Iberia y yo tenemos una relación de amor odio. Algunos recordareis las experiencias en un Orly amaneciendo cuando solía visitar Ana en Paris. Muchas lunas han pasado desde entonces. Hemos cambiado Paris por Londres, Orly por Heathrow y el RER por el Express. Si no fuese por el desfase horario, estaría convencido de que ha sido un cambio a mejor.
El caso es que últimamente estoy algo obsesionado con Iberia. Y es que después de prácticamente 1 año de dos puentes aéreos semanales estoy a punto de cruzar al reino del exceso, del lujo, de la comodidad, de los cacahuetes gratis: el mundo de la Iberia plus oro. Tengo que seguir com mi horario regular y conseguiré llegar a los 380 puntos básicos necesarios para hacer un último upgrade justo antes de que suene la campana.
Y no sé si será que ellos lo saben o que se cubren las espaldas por si no llego por un par de puntos, pero hoy, en el vuelo de Madrid a Londres de las 19:55, me han hecho el upgrade a business y he disfrutado de una cena de Sergi Arola.
Ensalada con magret de pato y un solomillo con corteza de pimienta negra. Not bad, huh? Todo aderezado por un exceso de bebidas (zumo de tomate, agua, refrescos) a los que no nos tienen acostumbrados en las galeras (ie: clase turista). No me extraña que pongan las cortinitas para evitar algun asesinato involuntario, un motín, una rebelión à la fuenteovejuna.
Pero como siempre, la vuelta a la realidad es un duro golpe en las costillas. Ayer volví en turista: asiento 10A. Normalmente, sentarse en las filas cercanas a la puerta de salida es una ventaja ya que uno sale de los primeros del avión, y en un vuelo cargado eso puede llegar a hacerte ganar 20 minutos de tiempo. Pero en el caso de este tipo de vuelos, también implica el que Iberia experimente algoritmos de carga de pasajeros: introduciedo inicialmente a los de las últimas filas y progresivamente ir cargando el avión de forma ordenada. Parece ser que teóricamente esto no funciona. Yo lo comprové en la práctica.
No sólo cuando llegué a mi asiento (fui uno de los primeros en embarcar en mi turno) ya estaban casi todos los sitios ocupados (mucho listillo suelto), sino que todos los compartimientos para maletas estaban ocupados. En particular, el mío estaba ocupado por una mochila que podía ser reubicada en el compartimiento de al lado, pero la azafata dijo:
No podemos mover equipaje de pasajeros si no sabemos si podremos reubicarlo
Me parece fantástico. Pero mi cara de incredulidad era una de las de los momentos mastercard al observar su rostro serio e impasible mientras yo le indicaba que el compartimiento adjunto estaba libre (mi maleta no entraba ya que tenia el botiquin de primeros auxilios y el extintor, pero la mochila si)
En estos momentos es mejor no discutir, me quedaban dos horas y media de vuelo y acababa de comprarme 4 libros “de los míos”. Frikis de cojones. No me iban a arruinar mi lectura.






February 11th, 2008 at 17:56
On vas deixar la maleta? I els noms dels llibres? Et deixes la informació més important! XD
February 11th, 2008 at 20:34
La maleta a tomar por culo.
Los libros son:
“The long tail” de Chris Anderson [un clásico pero hacia tiempo que lo quería]
“The logic of life” de Tim Harford [la segunda entrega de undercover economist, creo]
“The (miss)behavior of the markets” de Mandelbrot [si, teoría fractal aplicada a los mercados financieros]
“The smart money” de Michael Konik [sobre como hay gente que gana de forma sistemática apuestas deportivas en EEUU]
jejeje